Al pino de Ricardo ya le conocíamos todos desde hacía batante tiempo, no en vano hemos sido testigos de su evolución hasta el día de hoy. El caso es que la planta ya fuera modelada hacía tiempo y, desde entonces, también recibió los cuidados de mantinimiento propios de la especie. Sin embargo su propietario quería "ponerlo guapo". Aprovechando la ocasión que se le presentaba al impartir Luis un taller, decidió elegirlo como candidato para participar del mismo y beneficiarse del buen hacer del maestro. Así que allí se presentaron, propietario hy árbol, dispuestos a subir un peldaño más en la formación de este ejemplar.
Cuando me tocó hacer las fotos de la planta antes de comenzar el taller, el aspecto que presentaba era del siguiente:
| Frente |
| Parte trasera |
| Lado derecho |
¡ Pase usted caballero, tiene reservada una sesión de peluquería !
UNA VEZ EN EL INTERIOR
Antes de comenzar a operar Luis quiso conocer de primera mano que era lo que pretendía conseguir Ricardo al traer su pino. Así que, ante el resto de participantes comenzó a hablar sobre cuales eran sus planes para el árbol. Comentó también algo de su historia, de su formación y mantenimiento, etc.
Una vez puestos los puntos sobre las ies, hubo que ponerse a realizar una labor que ya podía haber venido adelantada de casa. Es un consejo que, por lo general, se le da a todo aficionado que se acerca a nosotros, pero la realidad es bien distinta y casi siempre terminamos por hacer en "horario de taller" algunos pequeños trabajos que se podían traer ya realizados. En este caso había que eliminar la acícula vieja y eliminar brotes en aquellas terminaciones en las que salían tres del mismo punto. Vila quiso explicárselo sobre el pino, para que Ricardo entendiera, no sólo la importancia de tal cometido, sinó también la forma correcta de llevarlo a cabo.
Una vez que Luís le dejó bien claro la forma de proceder a Ricardo, fue a éste a quien le tocó tomar el relevo.
Cabe destacar que el pino tenía una raíz aerea ciertamente antiestética, que Ricardo no se había atrevido a eliminar porque el árbol había sufrido una caída en la que se rompió la maceta. Al no estar seguro de que el pino se mantuvise erguido sin esa raíz y creyendo que la misma contribuiría a ello, decidió posponer el corte de la misma para más adelante. Ahora le llegó su hora.
Cuando la vió Kingii, ni corto ni perezoso, cogió una podadora y "raaacaaa", la eliminó de cuajo. La raíz ya se había ido debilitando algo para que fuese perdiendo protagonismo en la vida del pino, así que ya sólo era cuestión de terminar de separarla del árbol.
Como siempre, tras la limpieza del árbol comenzó el alambrado del mismo. De eso también se encargó Ricardo.
Hubo que colocar también un tensor para tirar de la parte alta de la copa, así se equilibraba un poco más el árbol, al retornar la parte alta hacia la izquierda de una forma más acusada.
EL REMATE
Cuando Ricardo terminó con el alambrado le tocaba a Luís tomar el relevo. Como siempre fue colocando brote a brote para ir definiendo las distintas ramitas. Creó pisos perfectamente separados, lo que daba una imágen mucho más limpia al ejemplar. Al final de este proceso el árbol había cambiado sensiblemente. Las fotos finales así lo demuestran.
| Frente |
| Lado derecho |
| Lado izquierdo |
| Dorso |
| Antes |
| Después |
De este modo llegamos al final del trabajo que se le ha realizado a este pino. Al ver las dos fotos juntas se puede apreciar con claridad el gran salto en su formación que ha experimentado. Todavía le quedan etapas por cubrir, pero ya ha quedado un ejemplar francamente digno.
Espero que os halla entretenido la aventura de hoy. Proximamente en vuestras pantallas podréis volver a enrrolaros formando parte de la tripulación de este viejo cascarón. ¡ Pasaré lista !
Juan Liñares