La entrada de hoy va a estar protagonizada por una planta propiedad de Carlos Leborán, quien la tiene en su colección desde hace ya varios años. No debe de haber ni un par de meses que le visité en su casa y fue entonces cuando, visitando su jardín, tuve ocasión de contemplar al boj protagonista de hoy. Carlos me comentaba que no estaba satisfecho con el ejemplar y que quería cambiarlo radicalmente, pero no sabía muy bien como hacerlo. Era un día de fina lluvia al amparo de los paraguas. Me interesé especialmente en esta planta y traté de encontrar alguna solución que mitigase el desasosiego de Carlos. Lo miré por un lado y por otro. Y lo volví a remirar hasta que, finalmente, dejé el paraguas a un lado y comencé a mover el barreño en el que estaba plantado. Entonces surgió la idea. Ante mí se presentaba una propuesta inusual, que no dudé en compartir con su propietario. Por la cara que puso y sus palabras de emoción detecté inmediatamente que estaba entusiasmado con la misma. Le propuese trabajar juntos el árbol cuando hubiese ocasión de hacerlo...y en eso quedamos.
PARA FINALIZAR EL AÑO, TRABAJO
Esta semana pasada, coincidiendo casi con el remate del año, nos volvimos a llamar y convinimos reunirnos para llevar a cabo el trabajo. Preveíamos emplear toda la tarde en el proyecto, de hecho nos reunimos a las 4 y terminamos pasadas las 11:30.
Llegados a este punto creo que es el momento en el que os debo de presentar al ejemplar de hoy. Lucía así antes de comenzar a actuar sobre él.
| Frente hasta la fecha |
| Antigua parte trasera |
| Lateral derecho |
| Lateral izquierdo |
1ª FASE: LIMPIEZA
Además es necesario retirar algún musgo que hay adherido al tronco...
...y las malas hierbas que campan a sus anchas por la superficie del sustrato.
Existían algunas zonas de la madera muerta que estaban en muy mal estado. En estos casos lo mejor es siempre sanear hasta llegar a una zona de madera que esté sana. En el tronco de la derecha había una parte que se deshacía entre los dedos. La retiré en su totalidad.
En las zonas en las que la corteza estaba adherida, la coloración que quedaba debajo era totalmente oscura. Hay que pulir antes de dar líquido de jin.
2ª FASE: LIMPIEZA DEL CEPELLÓN
Una vez finalizada la primera fase comenzaba a tener sentido el hecho de querer ver lo que había enterrado. Esto me iba a permitir valorar mejor los siguientes pasos que debería dar.
Lo primero fue cortar los alambres de sujección, que anclaban la planta a través de los agujeros de drenaje.
Este sencillo trabajo me iba a permitir extraer la planta sin sufrir ningún daño indeseado. Si por el contario, tratamos de separar la planta de la maceta (en este caso un barreño) sin haber cortado antes los alambres, podemos provocar el desgarro de alguna raíz importante. Es, por ello, muy importante acordarse siempre de los alambres antes de continuar. Una vez fuera el cepellón mostraba este aspecto.
Después de un rato palillando las raíces, el aspecto ya había cambiado.
Esta fase no termina sin antes haber pasado por debajo del chorro de agua.
3ª FASE: SEGREGACIÓN
La idea principal, en torno a la cual gira el trabajo de hoy, es la separación de los dos troncos vivos, de este modo podré formar dos árboles cuando antes sólo contábamos con uno. Es por este motivo por el que era tan importante la limpieza del cepellón, para ver bien por donde se hará el corte y garantizar , de este modo, que los dos árboles resultantes lleven suficientes raíces para permitirle superar este trabajo sin demasiadas dificultades. Tampoco es que un boj necesite demasiadas para arraigar, recordemos que enraizan de esqueje perfectamente.
La zona por la que tenía pensado hacer el corte se muestra en la foto inferior.
Evidentemente la foto es de antes de hacerle nada al árbol, pero ahora con el cepellón lavado sería cuestión de comprobar si la idea se podría plasmar en la realidad.
Tras un examen concienzudo se determinó que no deberían presentarse excesivos contratiempos para seguir con el plan trazado y, como en esto uno es muy tradicional, le dejé al propietario el honor de realizar el corte.
El resultado se puede ver en la foto inferior. Como apreciará el lector hay suficientes raíces para cada uno de los dos nuevos árboles. Incluso demasiadas como se pondría de manifiesto mas tarde.
Las zonas de corte son enormes, habrá que trabajarlas si se van a mostrar. Si van enterradas no será necesario.
4ª FASE: ÁRBOL 1
Este árbol quizás sea el que represente un mayor reto a la hora del diseño, pero también es el que mayores posibilidades deja a la creatividad. Se ha separado conjuntamente al tronco muerto. Esto nos va a posibilitar realizar una creación francamente "diferente" e impactante. Una vez separado el aspecto que presentaba era el siguiente:
| Por un lado... |
| ...y por el otro.
|
Naturalmente la madera muerta es pesadísima y deberá ser trabajada en profundidad. Sin embargo tanto este trabajo como el modelado de la copa se dejará para más adelante, tal vez para el próximo otoño, una vez que el árbol haya superado el estrés al que fue sometido en esta ocasión.
Al árbol 1 lo dejamos entonces de este modo hasta que llegue mejor ocasión. Ya os mostraré el trabajo de formación cuando se lleve a cabo.
5ª FASE: ÁRBOL 2
El árbol 2 es algo menos llamativo, al menos en un principio, sobre todo porque no va acompañado de un tronco seco como su hermano. Recién separado tenía el aspecto que se ve en la fotografía inferior.
Al dejarlo sobre la mesa de trabajo se ve que hay una raíz potente que domina el cepellón.
Como la cantidad de raicillas finas es más que notable, decido hacer una reducción de la mencionada raíz. Además vuelvo a recordar que estamos ante un boj, lo que nos garantiza, en cierto modo, que no vamos a tener serios problemas de enraizamiento. Así pues vuelvo a dejarle el testigo a Carlos para que haga los honores. Con un serrucho estandar se pone manos a la obra.
El nuevo corte provocado también es de cierta entidad pero, como ya os he dicho, le quedan suficientes raicillas finas.
Como esa parte va a quedar desenterrada, tomo la decisión de trabajarla como madera muerta antes de plantarlo. Luego no quería andarlo meneando cuando ya estuviese enmacetado. Se trataba de hacer un esbozo de lo que quería obtener como resultado final. De este modo la madera irá envejeciendo naturalmente hasta que le vuelva a tocar refinarla.
Después de la anterior operación se plantó el árbol en otra maceta de entrenamiento. El aspecto que presentaba en ese momento era el que podéis contemplar a continuación.
| Parte trasera |
| Frente |
6ª FASE: FINALIZACIÓN DEL ÁRBOL 2
Antes de continuar observo con detenimiento el árbol y decido que es hora de hacer un aclarado de ramas, sobran bastantes. Con las que deje será suficiente para formar el futuro bonsái, incluso puede que más adelante tenga que volver a prescindir de alguna de las que ahora quedan. Tras el aclarado de ramas el aspecto ya había cambiado susceptiblemente:
Una vez que tenemos claro que ramas vamos a utilizar comenzamos a alambrar. En este caso también Carlos, el propietario, me echó una mano.
Una vez que terminamos de alambrar tocaba colocar la ramificación. Así que tomé una silla, me armé de paciencia y traté de concentrarme delante del árbol. Poco a poco fui colocando las ramas, cada una de las cuales estaba destinada a cubrir un espacio específico. En esta fase es cuando te das cuenta de que incluso alguna de las ramas que habías dejado antes sobra. A otras se las reduce en longitud a fin de que se ajusten al perfil previsto de la copa.
Tras la colocación de las ramitas el árbol ya luce como prebonsái. Le queda madurar, pasarlo a maceta definitiva, refinar y tratar la madera, etc. Mucho trabajo por delante pero, viendo como ha avanzado en esta sesión, lo que le falta podría ser considerado como un agradable paseo hasta su madurez. Os muestro a continuación el resultado final.
| Parte trasera |
| Lado derecho |
| Lado izquierdo |
| Frente del boj |
| Detalle de la copa |
Juan Liñares
