viernes, 12 de febrero de 2016

Record Guines

EL PORQUÉ DEL TÍTULO

    No recuerdo muy bien como había derivado la conversación el día anterior hacia el protagonista de hoy. El caso es que, en un momento dado, Alberto se ofreció a llevarlo al Forum Metropolitano de A Coruña por si me podía interesar. Hacía poco que llegara a sus manos un pequeño sohin de Carpinus turczaninovii con un diseño bastante avanzado. Desde hace algún tiempo estoy tratando de hacerme con diferentes ejemplares de este tamaño, en un intento de tener un surtido de ellos lo suficientemente amplio como para poder ir pensando en presentar alguna composición en distintas exposiciones. Aquellos días andábamos afanados con la exposición de otoño, que todos los años, en el mes de noviembre, celebramos en el citado edificio.

    Una vez montada la muestra me dijo que lo acompañara hasta su coche, pues había dejado en él al carpe. Cuando lo vi enseguida me convencí de que sería una muy buena adquisición, que ampliaría mi colección de árboles pequeños y mejoraría la calidad media del conjunto. Cerramos el trato y quedó incorporado a mi colección.

    Como el resto de compañeros del club estaba todavía dentro del local, quise llevarlo para que lo pudieran ver. Marcial, el presidente, tras mirarlo un momento, no tardó mucho tiempo en decirme que si quería lo podía dejar en la exposición, que había árboles bastante peores que él. Al principio no me creía demasiado que hablase en serio, pero ante su insistencia y el apoyo de algún que otro compañero, me decidí a hacerlo. El caso es que en unos minutos el pequeño carpe ya estaba sobre la superficie expositiva. Hasta le conseguimos una mesa de exposición bastante justa de tamaño, pero es que no estaba prevista su inclusión entre los ejemplares de la muestra. También apareció una pequeña planta de acento, de las que sobraron tras el montaje, que completaba la composición.

    Al día siguiente yo me encontraba enfrascado en una demostración cuando Alberto hizo su aparición. Tras echar un rápido vistazo a todos los árboles, enseguida se acercó a donde yo estaba y me dijo: 

    - ¡ Ahí fuera hay unos tíos del Libro Guines, el de los records !.

        Iluso de mí le entré al trapo inocentemente y le contesté:

    - ¡ No jorobes ! ¿ Y a qué vienen ?

    - Andan buscando por ahí al aficionado que ha tardado menos tiempo, en todo el mundo, en exponer un bonsái tras su adquisición.

    Por supuesto los allí presentes no pudimos reprimir unas amplias carcajadas.

    Y es que no debieron pasar más de diez minutos desde que el ejemplar pasó a mis manos hasta que reposaba ya sobre su mesa de exposición. Os lo muestro tal y como se pudo ver en esa exposición de otoño...que otoño sí que era, aunque los colores de las hojas todavía no lo manifestasen.




BÁSICAMENTE, TRASPLANTE

    Como podéis comprobar en la fotografía anterior, el tamaño de la maceta era demasiado grande si lo comparamos con el del árbol. Desde el momento que me hice con él tuve claro que debería buscarle una maceta más acorde con sus dimensiones. Y así fue como, tras unos meses, encontré una bonita maceta de Terahata Mazan, esmaltada en color verde, que me pareció adecuada para el carpe. Así que la adquirí y, a continuación, os la muestro.

Uno de los lados largos
Un lateral
Sello
Fondo de la maceta
Interior de la maceta
    Hace menos de dos semanas el aspecto del carpe había cambiado algo, aunque todavía no había tirado toda la hoja.

Frente
Lateral derecho
Dorso
Lateral izquierdo
    Lo primero que hice fue eliminar las hojas del ejemplar y así, desnudo, la sensación de que la maceta es demasiado grande, se incrementa todavía más.





    Entre las operaciones realizadas cabe destacar la ligera reducción del ápice y la colocación de un par de alambres.



    Entre los retos de cara al futuro deberé centrarme en conseguir el cierre total de la herida ocasionada por la eliminación de la rama de sacrificio que, a buen seguro, se dejó crecer para engordar el tronco.



    Como se puede apreciar, ya tiene un buen labio de cicatrización periférico alrededor del corte, por lo que su evolución va por buen camino.

    Me preocupa más, sin embargo, conseguir el mismo objetivo con un corte situado en la parte baja del dorso.



    Aquí todavía no se aprecia la formación de un labio incipiente, por lo que tendré que intervenir para acelerar el proceso. Para ello conviene ir eliminando corteza muerta hasta que lleguemos a la parte viva. Solamente de ese modo se comenzará a formar el callo de cicatrización.

    Tras desenterrar el árbol compruebo que el cepellón está bien de salud, mostrando un tamaño medio, ni demasiado escaso ni muy desarrollado.



    Tras peinar un poco las raíces y realizarle una somera poda, preparo su nueva maceta.



    Luego lo planto. El resultado final lo podéis ver en la siguiente serie fotográfica:

Lateral derecho
Dorso
Laderal izquierdo
Frente. Carpinus turczaninovi. Altura: 22 cm. Maceta Terahata Mazan.
    Creo que con la nueva maceta el árbol ha ganado en presencia, adquiriendo un protagonismo que con la anterior se mostraba más diluido. Espero que os haya gustado la historia de hoy, posiblemente más corta de lo que suele ser habitual, pero es lo que se puede contar, de momento, sobre este ejemplar.

                                                               ------------------------------------

    Una fuerte galerna azota estos días el Cantábrico. La flota permanece atracada en sus muelles. Se aseguran los amarres, se ponen a punto los aparejos y los marineros matan las horas, aburridos, jugando a las cartas en las tabernas del puerto. La mar no es buena socia cuando se encabrita, lo más sensato es dejarla tranquila ¡ allá ella con sus caprichos !. Y los viejos lobos de mar lo saben y la respetan. Bailan a su son, mecidos por las olas, sólo cuando ella lo permite.

    Juan Liñares - "El Capitán"

viernes, 5 de febrero de 2016

"Remodelad - ito"

INTRODUCCIÓN

        Hoy toca remodelado. Pensándolo bien no se publican demasiados trabajos sobre remodelados en las redes, dominan más los referidos a primeras formaciones. En este caso el protagonista, como ya se puede deducir por el guiño que ofrece el título, es un pequeño Juniperus chinensis "itoigawa". Al árbol en cuestión se le había dejado crecer con profusión en un intento de recuperar el vigor perdido. El caso es que al ejemplar le sentó de maravilla ese periodo de descanso, tanto que había perdido la gracia del diseño original. La copa se había desarrollado mucho, lo que creaba un evidente desequilibrio al que decidí poner remedio afrontando una remodelación. Además tenía especial interés en que las proporciones de la planta permitiesen seguir encajándola en el tamaño sohin. Sin  más dilación paso a mostraros unas imágenes de antes del trabajo.

Frente
Lado derecho
Dorso
Lado izquierdo

LA INTERVENCIÓN

        Después de estudiar a fondo el ejemplar y tras barajar varias opciones factibles, me he decidido por una de ellas en la que se iba a aligerar muchísimo la copa y con la que trataría de darle un mayor equilibrio al árbol. Cuando uno se enfrenta a un yamadori o a una planta de vivero por primera vez, se elige bien un diseño y se pone manos a la obra. Con los remodelados la cosa es algo diferente: no sólo debemos elegir la opción que nos parezca más idónea sino que, además, deberíamos tratar de conseguir que el nuevo diseño sea, al menos, tan bueno como el que tenía antes. Y si lo supera mucho mejor.

    El trabajo comenzó, como cabría esperar, por una poda severa, en la que se iba a eliminar toda la parte derecha del árbol.



    Si echáis un vistazo atrás para ver la primera fotografía de la entrada os podréis hacer una mejor idea de la cantidad de peso visual que le hemos sacado al ejemplar.



    Como es norma en el trabajo de coníferas, he podado las ramas pero dejando sus ejes para transformarlos en jines. Esta tarea fue la siguiente en el orden de actuación.



    Los nuevos jines en detalle.



    Algunos de los jines estaban próximos unos a otros y, además, en una misma linea.



    Una de las cosas que tenía previsto hacer era prolongar el shari del tronco y, aprovechando la ocasión, decidí hacerlo, de tal modo, que me sirviese para unir todos estos nuevos jines.



    Luego de cepillar la corteza, eliminar el verdín y el viejo líquido de jin y prolongar el shari, el junípero ya se ve más "limpio".



    Dejé pasar unos cuantos días para que la nueva madera muerta se secase algo. A continuación le apliqué caldo sulfocálcico para protegerla.



    Cuando se crean nuevos jines es muy frecuente que estos no sigan la dirección más apropiada para acompañar al nuevo diseño. En estos casos se alambran para darles la orientación que deseemos.



    Aunque trabajemos con coníferas y utilicemos cobre para alambrar, personalmente recomiendo usar aluminio para alambrar las zonas peladas. La resina de estos árboles reacciona con el cobre, provocando que este se oxide y dé lugar a la aparición de manchas en la madera, que luego serán muy difíciles de eliminar. Son casi indelebles y ni por mucho líquido de jin que echemos lograremos disimularlas. La fotografía inferior me sirve para reafirmar esta forma de trabajar, en la que las partes vivas se ven alambradas con cobre mientras que las nuevas zonas muertas se han alambrado con aluminio.



    Cuando aplicamos el caldo sulfocálcico siempre debemos remojar antes la madera a tratar. Esto ocasiona, en muchos casos, el corrimiento del líquido hacia zonas en las que nos estaba previsto, como podéis observar en el labio de cicatrización inferior de esta imágen que sigue.



    Cuando esto ocurre yo suelo dejar secar  bien el líquido y, cuando ya lo ha hecho, humedezco la zona con un pulverizador.



    Luego, utilizando un cepillo manual o eléctrico, voy retirando suavemente el líquido de las zonas manchadas.



    Suelo dejar siempre para el final el alambrado. No me gusta andar hurgando en el interior del árbol una vez que está puesto el alambre y, ni mucho menos, cuando está la vegetación colocada.



    Y con la definición de las masas de verde dí por finalizado el trabajo. Os muestro el árbolito Tal y como quedó allá por el mes de septiembre.

Frente
Lado derecho
Dorso
Lado izquierdo
    Como veis, para cuando se trasplante está previsto un pequeño cambio en el ángulo de plantación.


UN PASITO MÁS EN LA EVOLUCIÓN

    Como ya indiqué antes, los presentes trabajos se han realizado allá por mediados de septiembre. Pasó todo el otoño y buena parte del invierno. El "ito" parece no haberse resentido lo más mínimo, claro que a ello ha ayudado la bonanza del clima en unas fechas en las que se preveían fríos más intensos. Después de casi cinco meses las masas de verde se han descolocado un poco pero, por lo demás, todo seguía en orden.



    Por cierto, para los curiosos, el número se lo pongo para saber en que año fueron trasplantados por última vez.

    Me dí cuenta de que, hasta ahora, ninguna de las fotos que he colgado tenía una referencia para que os hagáis una idea del tamaño del ejemplar. Afortunadamente eso tiene fácil remedio.



    Al sacar el cepellón de la maceta se puede verificar con claridad la necesidad de un trasplante.



    Para este ejemplar tuve la fortuna de encontrar una maceta de Bigei que me daba la impresión de que iba a realzar mucho más el bonsái. O la muestro.

Frente
Lado derecho
Dorso
Lado izquierdo
Fondo con sello
Interior
   A continuación pongo unas rejillas de drenaje. Observad el sistema de anclaje de las mismas que uso en estos casos.





    Después de un ligero palillado y tras haber eliminado parte de las raíces, el cepellón presentaba este aspecto.



    Tras limpiar un poco más se procede a la plantación y a atar firmemente el árbol a la maceta. Deberíamos de conseguir inmovilizarlo de tal modo que planta y maceta funcionasen como una única unidad. En la instantánea de abajo podéis ver una buena manera de comprobar que este trabajo se ha realizado correctamente.



    Y, para finalizar, sólo me queda mostraros tal y como ha quedado este sohin de Juniperus chinensis tras todos los trabajos descritos. Como ya dije antes, el verde se ha descolocado un pelín, pero ahora no toca incidir en su correcta colocación sino, más bien, en esperar a que el ejemplar se vigorice para seguir refinándolo poco a poco. De todos modos ¡ ya queda menos !. También la madera muerta pronto volverá a recibir una nueva mano de líquido protector.

Lado izquierdo
Lado derecho.
Dorso
Frente
                                              -----------------------------------------------------

    Hasta aquí ha viajado el viejo velero por hoy. Fatigado descansará en puerto algún tiempo para, tras reponerse de los embates de la mar, volver a surcar las siempre procelosas aguas del bonsái. En la bodega un barril de ron añejo  deja escuchar un suave tintineo al dejar caer, sobre el vaso del capitán, un trago del líquido tan preciado que atesoran sus entrañas. ¡ Un brindis y salud a todos, os espero en la siguiente marea, no faltéis !

    Juan Liñares - "El Capitán"