No recuerdo muy bien como había derivado la conversación el día anterior hacia el protagonista de hoy. El caso es que, en un momento dado, Alberto se ofreció a llevarlo al Forum Metropolitano de A Coruña por si me podía interesar. Hacía poco que llegara a sus manos un pequeño sohin de Carpinus turczaninovii con un diseño bastante avanzado. Desde hace algún tiempo estoy tratando de hacerme con diferentes ejemplares de este tamaño, en un intento de tener un surtido de ellos lo suficientemente amplio como para poder ir pensando en presentar alguna composición en distintas exposiciones. Aquellos días andábamos afanados con la exposición de otoño, que todos los años, en el mes de noviembre, celebramos en el citado edificio.
Una vez montada la muestra me dijo que lo acompañara hasta su coche, pues había dejado en él al carpe. Cuando lo vi enseguida me convencí de que sería una muy buena adquisición, que ampliaría mi colección de árboles pequeños y mejoraría la calidad media del conjunto. Cerramos el trato y quedó incorporado a mi colección.
Como el resto de compañeros del club estaba todavía dentro del local, quise llevarlo para que lo pudieran ver. Marcial, el presidente, tras mirarlo un momento, no tardó mucho tiempo en decirme que si quería lo podía dejar en la exposición, que había árboles bastante peores que él. Al principio no me creía demasiado que hablase en serio, pero ante su insistencia y el apoyo de algún que otro compañero, me decidí a hacerlo. El caso es que en unos minutos el pequeño carpe ya estaba sobre la superficie expositiva. Hasta le conseguimos una mesa de exposición bastante justa de tamaño, pero es que no estaba prevista su inclusión entre los ejemplares de la muestra. También apareció una pequeña planta de acento, de las que sobraron tras el montaje, que completaba la composición.
Al día siguiente yo me encontraba enfrascado en una demostración cuando Alberto hizo su aparición. Tras echar un rápido vistazo a todos los árboles, enseguida se acercó a donde yo estaba y me dijo:
- ¡ Ahí fuera hay unos tíos del Libro Guines, el de los records !.
Iluso de mí le entré al trapo inocentemente y le contesté:
- ¡ No jorobes ! ¿ Y a qué vienen ?
- Andan buscando por ahí al aficionado que ha tardado menos tiempo, en todo el mundo, en exponer un bonsái tras su adquisición.
Por supuesto los allí presentes no pudimos reprimir unas amplias carcajadas.
Y es que no debieron pasar más de diez minutos desde que el ejemplar pasó a mis manos hasta que reposaba ya sobre su mesa de exposición. Os lo muestro tal y como se pudo ver en esa exposición de otoño...que otoño sí que era, aunque los colores de las hojas todavía no lo manifestasen.
Iluso de mí le entré al trapo inocentemente y le contesté:
- ¡ No jorobes ! ¿ Y a qué vienen ?
- Andan buscando por ahí al aficionado que ha tardado menos tiempo, en todo el mundo, en exponer un bonsái tras su adquisición.
Por supuesto los allí presentes no pudimos reprimir unas amplias carcajadas.
Y es que no debieron pasar más de diez minutos desde que el ejemplar pasó a mis manos hasta que reposaba ya sobre su mesa de exposición. Os lo muestro tal y como se pudo ver en esa exposición de otoño...que otoño sí que era, aunque los colores de las hojas todavía no lo manifestasen.
BÁSICAMENTE, TRASPLANTE
Como podéis comprobar en la fotografía anterior, el tamaño de la maceta era demasiado grande si lo comparamos con el del árbol. Desde el momento que me hice con él tuve claro que debería buscarle una maceta más acorde con sus dimensiones. Y así fue como, tras unos meses, encontré una bonita maceta de Terahata Mazan, esmaltada en color verde, que me pareció adecuada para el carpe. Así que la adquirí y, a continuación, os la muestro.
| Uno de los lados largos |
| Un lateral |
| Sello |
| Fondo de la maceta |
| Interior de la maceta |
| Frente |
| Lateral derecho |
| Dorso |
| Lateral izquierdo |
Entre las operaciones realizadas cabe destacar la ligera reducción del ápice y la colocación de un par de alambres.
Entre los retos de cara al futuro deberé centrarme en conseguir el cierre total de la herida ocasionada por la eliminación de la rama de sacrificio que, a buen seguro, se dejó crecer para engordar el tronco.
Como se puede apreciar, ya tiene un buen labio de cicatrización periférico alrededor del corte, por lo que su evolución va por buen camino.
Me preocupa más, sin embargo, conseguir el mismo objetivo con un corte situado en la parte baja del dorso.
Aquí todavía no se aprecia la formación de un labio incipiente, por lo que tendré que intervenir para acelerar el proceso. Para ello conviene ir eliminando corteza muerta hasta que lleguemos a la parte viva. Solamente de ese modo se comenzará a formar el callo de cicatrización.
Tras desenterrar el árbol compruebo que el cepellón está bien de salud, mostrando un tamaño medio, ni demasiado escaso ni muy desarrollado.
Tras peinar un poco las raíces y realizarle una somera poda, preparo su nueva maceta.
Luego lo planto. El resultado final lo podéis ver en la siguiente serie fotográfica:
| Lateral derecho |
| Dorso |
| Laderal izquierdo |
| Frente. Carpinus turczaninovi. Altura: 22 cm. Maceta Terahata Mazan. |
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Una fuerte galerna azota estos días el Cantábrico. La flota permanece atracada en sus muelles. Se aseguran los amarres, se ponen a punto los aparejos y los marineros matan las horas, aburridos, jugando a las cartas en las tabernas del puerto. La mar no es buena socia cuando se encabrita, lo más sensato es dejarla tranquila ¡ allá ella con sus caprichos !. Y los viejos lobos de mar lo saben y la respetan. Bailan a su son, mecidos por las olas, sólo cuando ella lo permite.
Juan Liñares - "El Capitán"